Ya no debería causar shock cuando decimos que el sexo no solo es penetración

El foreplay es absolutamente esencial para el placer femenino. Algo que ya no debería de causar shock, o controversia en la sociedad. Realmente no es noticia nueva, y aún así seguimos priorizando la penetración pene-vagina como si fuera lo único importante en el sexo. Siento mucho informar a los hombres que están leyendo esto, pero en la mayoría de las ocasiones el pene es irrelevante en el placer de la mujer. Nos han educado a pensar en el foreplay como un extra, o un bonus, cuando realmente lo tenemos que ver como must.

Está comprobado que el 75% de las mujeres

necesita de estimulación en el clítoris para poder tener un orgasmo. Siempre lo he dicho, porqué inventarían tantos vibradores, muchos que ni siquiera tienen la forma ni el tamaño de un pene, si no existiera la demanda en las mujeres. Hay un gap de género cuando hablamos de orgasmos, y existe en las mujeres heterosexuales.

A veces me cuestiono porqué tenemos que seguir explicando esto. Tenemos tatuados estos paradigmas del patriarcado en el cerebro, que por eso a veces es difícil cambiar el chip. El pene no es una varita mágica que regala orgasmos, menos como lo vemos en las películas de Hollywood, o en el porno mainstream. No saben el coraje que me da cada vez que veo una escena de sexo donde las parejas heterosexuales pasan de arrancarse la ropa, a la penetración en cuestión de segundos. Y, claro, la mujer siempre tiene un orgasmo.

La misma educación sexual que nos han dado se enfoca en la penetración para hablar de la reproducción. Pero hablar de placer, en especial en la mujer, es como si estuviera prohibido. Como si lo tuviéramos que esconder, y mantener en secreto. Estoy harta de la desigualdad en la sexualidad femenina. Este concepto de la penetración nos ha dejado a la mayoría de las mujeres insatisfechas, imitadoras/expertas en fingir placer, enfocadas solamente en el placer del otro, aguantadoras de dolor sexual, y con creencias negativas de incompetencia sexual.

Hay mujeres con vulvodinia que me escriben para decirme que no han podido retomar su vida sexual, y ahí es cuando yo las cuestiono. ¿Qué no han podido retomar? ¿La penetración? ¿Qué hay de todo lo demás? El sexo es oral, es sensorial, es tacto, es intimidad… Dejemos de ver la erección del pene como el inicio del sexo, y la eyaculación del pene como el final. Está en nosotras tomar el control de nuestro placer. Así que dejemos como colectivo de reprimir el placer femenino.