Antidepresivos para tratar el dolor crónico

Muchas mujeres me escriben preguntándome si tomo antidepresivos para tratar la vulvodinia. Mi respuesta es sí. Los mensajes que recibo sobre este tema son de miedo, pues a varias no les convence tomarlos.

Lo primero que les digo es que aún cuando no se reconoce una depresión como tal, los antidepresivos son un complemento adicional para tratar cualquier tipo de dolor crónico. Y lo segundo, es que no se sientan mal porque es natural y bastante común que se presente una depresión, o ansiedad y estrés, en las personas que llevan meses o años viviendo con dolor. Van de la mano. Por lo que no tienes porqué asustarte si tu doctor te lo recomienda. Tampoco tienes que tomarlo si no estás segura. En mi caso, los antidepresivos han sido de gran ayuda.

La depresión y el dolor crónico comparten la misma neurobiología y neuroanatomía en el cerebro y en la columna vertebral. Por eso los antidepresivos se usan como tratamiento, pues logran incrementar los neurotransmisores que reducen las señales de dolor que le llegan al cerebro.

Tipos de antidepresivos

  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)

  • Inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN)

  • Inhibidores de la recaptación de dopamina y noradrenalina (o norepinefrina) (IRDN)

  • Bloqueantes de receptores, tricíclicos y atípicos

  • Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO)

El tipo de antidepresivos más común para el tratamiento del dolor crónico son los tricíclicos. La desventaja de estos es que sus efectos secundarios son muy fuertes (fatiga, estreñimiento, aumento de peso), por lo que en el caso de la vulvodinia la mayoría de las mujeres los descartamos inmediatamente. De por sí tenemos que vivir con este dolor todos los días como para lidiar con un sobrepeso también.

Ejemplos:

  • Elavil (amitriptyline)

  • Ascendin (amoxapine)

  • Anafranil (clomipramine)

  • Pamelor (nortriptyline)

  • Norpramin (desipramine)

  • Tofranil (imipramine)

  • Vivactil (protriptyline)

  • Surmontil (trimipramine)

  • Sinequan (doxepin)

Los inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN) son más nobles y la dosis que se recomienda no es muy alta, como la venlafaxina (la que yo tomo) y la duloxetina, que también ayudan a las personas con fibromialgia. Recuerda que pueden tardar un par de semanas en funcionar, en lo que se acostumbran al cuerpo. Estos tienen la ventaja de que también ayudan con la depresión y con la ansiedad.

Ejemplos:

  • Cymbalta (duloxetine)

  • Effexor (venlafaxine)

  • Pristiq (desvenlafaxine)

  • Savella (milnacipran)

En el caso específico de la vulvodinia, también se recomienda complementar el antidepresivo con anticonvulsantes como el Gabapentin, por si tu doctor lo llega a mencionar.

Mi experiencia con los antidepresivos

Al principio sí experimenté algunos de los efectos secundarios de la venlafaxina. Sentí un poco de náuseas y mareo, y ansiedad los primeros dos días, pero después se me quitó. También tuve problemas para tener un orgasmo, pero cuando se acostumbraron a mi cuerpo todo regresó a la normalidad, y el dolor vulvar sí llegó a disminuir. Hasta hoy los sigo tomando todas las mañanas.

Es muy difícil vivir con dolor crónico, y no tienes porqué sentirte avergonzada si también estás deprimida. Por favor, si tienes pensamientos suicidas, habla con un psicólogo o psiquiatra inmediatamente.